
Del mismo modo ha creado, inconscientemente, el surrealismo...
Ocurre que a veces pienso que el hombre inventó los sueños, tal vez para zafarse de todo lo que a su alrededor le perturba, para vivir a plenitud lo que él desea y supongo que tengo razón, salvo el hecho de que los sueños siempre estuvieron ahí desde el comienzo, sin inventor, sin creación alguna, tan solo un reflejo fisíológico de nuestra mente en la que surge todo un mundo onírico alimentado por el subconciente, 'aquel basurero mental', donde guardamos lo más hondo de nuestras aspiraciones, nuestros miedos, nuestra oculta vida a la realidad.
"En los sueños (escribe Coleridge) las imágnes figuran las impresiones qeu pensamos que causan; no sentomos horror porque nos oprime un efinge, soñamos una esfinge para explicar el horror que sentimos"
Así, yo lo veo, nace el surrealismo aquel caótico moviemiento que ensalza la honda condición humana; quién sabe que extrañas cosas llevará dentro de sí cada persona, cada ser es un reducto diferente de enigmas, de infectas que tal vez nunca conoceremos.
!oh hombre¡ !cuán raro eres¡ y cuán fascinante resulta ser tu espíritu, afectado por tantos arrebatos inhibidos por una cultura, por una soicedad regularizadora. ¿Cuán grande es tu deseo de expresar abiertamente lo que llevas dentro?
- Pues debe ser enorme.
-Para eso inventaste el surrealismo.
-Para librarte de todo aquello que tines por dentro.
-Aquella masa heterogénea que has guardado toda tu vida.
"Amada imaginación, lo que más amo en ti es que jamás perdonas"
