Ya ha amanecido, es hora de despertar para ir al colegio. Suena el despertador.Son las 5:45 a.m. No importa 5 minutitos más digo dentro de mí todavía inconsciente, entonces llega mi padre ha despertarme, y de un solo golpe y sin tiempo de que podamos reaccionar abre súbitamente la puerta, entra lentamente como un caminante nocturno, que cuando lo logro mirar aunque sea por abrir los ojos por inercia, veo una silueta que se acerca al interruptor, y cuando llega siento de pronto un estorbo en los ojos. Me han prendido la luz. Luego en un intento más por despertarme me mueve, me llama por mi nombre y me dice varias veces: ¡despierta! ¡despierta!, entonces trato de abrir los ojos varias veces pero en vano ya que aún no estoy preparado para despertar, la mala costumbre de los 5 minutitos más me ha ganado una vez más, aun no lo logro; sigo durmiendo y me vuelvo a arropar con las cobijas, para quedar completamente profundo otra vez, entonces como en una bulla ensordecedora que entra por mis oídos escucho de la radio el Himno Nacional del Ecuador, de pronto mis ojos se abren sin dar tiempo para dilatar y contraer las pupilas, como haber tenido una pesadilla me levanto y me veo como un zombie tratando de llegar al baño, tras este sonido, solo se cruza una cosa por mi mente: son las 6, son las 6 ¡me atraso!, con ayuda y algunas reacciones naturales del cuerpo como frío y los ojos que intentan cerrarse por la luz penetrante que ingresa a través de ellos, como un rayo de sol cuando vas durmiendo en el bus; luego de un momento casi mecánicamente me estoy lavando la cara para ver si así me acabo de despertar más rápido, parece que nada funciona para poder salir de la ¡maldita somnolencia!, luego igualmente con esfuerzo pero menor que antes regreso al cuarto a abrir el clóset para buscar el uniforme, en este momento recuerdo las palabras de mi mamá pronunciadas exactamente la anterior noche antes de irme a dormir –mijo buscarás tu uniforme porque está lavado y no creo que tengas otro- luego de un instante comienzo a mover los armadores con la ropa desesperadamente rogando que por lo menos tenga el uniforme del anterior año aunque chiquito pero sirve, luego abro los cajones esperando encontrar alguna parte del uniforme, ¡ajj!¡ajj! suenan mientras los abro y los cierro rápidamente; de nuestra garganta casi sin darme cuenta de lo que voy a decir sale un –ma no tengo uniforme, ¿no sabe donde esta?-, cuando ya la he preocupado a mi madre y luego de una rápida ojeada al desorden del cuarto veo algo, el uniforme del anterior día en el piso junto a la cama, es el de calentador y hoy no me toca, en mi mente se cruza, pero igual nunca nos dicen nada además, peor es atrasarse, en un instante ya estoy recogiendo el uniforme y poniéndome el pantalón, la camiseta que no es del colegio, sino negra y el buzo del uniforme de diario luego las medias y rápidamente hecho un vistazo al piso para ver que par de zapatos se cruza primero, luego de verlos en un salto como un tigre cuando va tras su presa estoy metiendo el brazo debajo de la cama para sacar el zapato, y el otro: ¿donde lo deje botando anoche?, me pregunto, hasta que corriendo como loco por toda la casa con un solo zapato lo vemos debajo de la cama de otro cuarto y una ves más me lanzo a coger el otro zapato, aún con los cordones desamarrados corro hacia el cuarto para recoger la maleta, el celular, los lentes y el pasaje para poder bajar, hacer lo demás e irme con mucho apuro al colegio…. Continuará…….
Ustedes se preguntaran que es esto??, pues bien viendo que somos todavía unos principiantes tal vez talentosos pero principiantes estamos recién incursionando en la escritura, pues esto es una escena, al menos eso espero, espero que la hayas disfrutado, cualquier comentario será aceptado, gracias...
Esteban Hidalgo
