miércoles, 27 de febrero de 2008

ReLaTo De La MuY SeNsIbLe DeSgRaCiA AcAeCiDa En La PeRsOnA DeL JoVeN Z


Ocurre que cada vez que leo este cuento siento cierta emoción dentro de mí, como si estuviera viendo al pobre de Z ahí, al frente mío, tirado en el suelo y oyendo como el palpitar estentóreo de su corazón agonizante inunda todo el lugar. Diástole...siástole: tac, tac, tac.

Es un estruendo, ese ruido inunda mis orejas llegando hasta lo más profundo de ellas: primero el tímpano, luego el martillo, hasta llegar al sáculo, haciéndome perder el equilibrio.

¡Oh no! !qué sonido tan agudo...tan imponente¡

Y yo viendo la terrible degraciada acaecida al joven Z, frente a mí tan asquerosamente postrado.

Tantos males dentro de un solo individuo solo falta el treponema pálido atravesando sus venas como heraldo de que la muerte se avecina cada vez más rápido, atrevasando las arterias con un galopar insistente, desgarrando vísceras a su paso, demoliendo órganos con su casco.

¡Oh joven Z! Supongo que lo de no bien admirado es por esto, ser el último de un abecé de circunstancias, donde todas ellas se juntan formando una sola, en la última (Z) una vorágine de traumatismos que a los otros deberían haberles ocurrido, pero por degracia -evidentemente mal habida- a Z le tocó cargar con todo ese mundo de tragedias.

Un organismo lleno de úlceras, várices, hemorroides, tan prontamente ocurridas es como ver al joven Gray despedazándose ante su espejo. !Oh señor Wilde pobre del destino de nuestros personajes¡

Caramba, caray.

Ya se murió.

El joven Z solo dejó un abecedario de dolencias a su paso, toda un enciclopedaia de tragedias en su andar.


Ramiro Guerrero

Luego de la noche...

Luego de una larga noche de diversión y azar se encontraron dos cuerpos en la calle pero tan felices han muerto que hasta muertos se los ve aun con su cara de ternura y cariño; ¿¿pero que ha pasado aquí??.
Pues comenzare por el comienzo del principio, siendo el día sábado a las 6 de la tarde esta pareja se proponía poner en marcha su plan tan bien estructurado que no pudo haber fallas, luego de casi un mes de arduo y cansado trabajo tanto que los hacia dormir como lindos e inocentes niños, aunque hoy siguen igual solo que ahora dormirán juntos para siempre, se planeaba realizar su plan con una estrategia tan bien creada que se puede comparar con la complejidad de un rompecabezas, luego de esto con una gran delicadeza estos individuos giraban lentamente las manos en la chapa de esa puerta que era tan compleja y al mismo tiempo tan fácil, luego de un mes d estudio que no lo seria!!, con una gran delicadeza como tocar a una dama esta chapa giro lentamente, luego de esto la puerta se empezó a abrir haciendo un sonido tan espantoso que podía despertar a media vecindad, peor con la ternura y delicadeza con la que lo trataban se convertía en el sonido d un a lágrima al caer x un sentimiento de felicidad, en tanto esta hermosa melodía sonaba los señores tan bien llamados ya estaban adentro con tal agilidad que lo hicieron en menos de un hijueputésimo, cunado estaban adentro caminaban como en un lindo campo de algodón como volando entonces comenzaban su arte sacando su linterna tan bien cuidada como a su mujer entonces comenzaba su delicada y detallosa búsqueda en cada cuarto y habitación en donde podría entrar cualquier cosa q sirva para ganar unos pocos centavitos, cuando ya daban las casi 2 de la mañana y ya casi con sus bolsas llenas como llenas de regalos de papa noel se iban tan contentos que se desbordaba su alegría tanto que ya pensaban festejar con algún traguito barato de esos que solo hay por acá, en eso se escucho un auto apagarse fuera de la casa los individuos apuraron su paso, se escuchaban gritos de un hebreo que decía tu eres mi hermano y con vos entrecortada y media inentendible, luego se azoto la puerta como un estallido y los individuos salieron con tal sutileza que ni el perro los sintió, mientras que la gente recién llegada con gritos como tratando de espantar al mismísimo diablo gritaban ladrones!! ladrones!! entonces se escucho bum bum bum y se vio una silueta desfallecer en la acera con su bolsa, mientras la otra siguió corriendo viendo a su compañero agonizante bum bum de nuevo esta gente los ha matado esta gente.. luego paso un carro y sin mirar atrás siguió su camino..

Esteban Hidalgo