martes, 20 de mayo de 2008

Para quedarnos pensando un poco...

Todo ser humano, llega a un punto de su existencia donde se cuestiona: ¿qué es? ¿para qué estoy aquí? y llega a tales instancias metafísicas que Dios entra en escena como panacea para todas esas dudas que algún se resolverán cuando crucemos la puerta del "cielo" (ya en plena mística) . He aquí la única verdad que yo puedo asegurar: la muerte es inevitable. La finitud del ser es el único horizonte inexorable, pero, ¿por qué hay tantas dudas alrededor de ella?...

De que nada se sabe

La luna ignora que es tranquila y clara
y ni siquiera sabe que es la luna;
la arena, que es la arena. No habrá una
cosa que sepa que su forma es rara.
Las piezas de marfil son tan ajenas
al abstracto ajedrez como la mano
que las rige. Quizá el destino humano
de breves dichas y de largas penas
es instrumento de otro. Lo ignoramos;
darle nombre de Dios no nos ayuda.
Vanos también son el temor, la duda
y la trunca plegaria que iniciamos.
¿Qué arco habrá arrojado esta saeta
que soy? ¿Qué cumbre puede ser la meta?
Jorge Luis Borges

1 comentario:

Anónimo dijo...

que buen prologo para una poesia que nos inita a reflexionar acerca del porque de nuestra existencia..que es lo que hacemos en este mundo...
muy buen blog
felicitaciones